Discurso del Embajador Todd D. Robinson – Celebración del Día de Independencia De los Estados Unidos

Embajador Robinson durante Celebración del Día de Independencia De los Estados Unidos 2016

29/06/2016

¡Bienvenidos a nuestra celebración anual del Cuatro de Julio!

Este año los Estados Unidos cumple 240 años de juventud.

¡Hoy celebramos nuestra independencia y a la gran ciudad estadounidense, Chicago!

Todos conocemos algún hecho acerca de la “ciudad del viento”.

Chicago es famosa por su arquitectura y comida, y es una ciudad llena de diversas personas trabajadoras.

Tal vez su ciudadano más famoso en este momento es nuestro Presidente, Barack Obama, quien empezó su carrera como servidor público allí.

Ahora quiero reconocer a otro ciudadano de Chicago, a quien muchos de ustedes conocen, aquí en Guatemala. ¿Dónde está Bill Brands?

Desde sus días como Voluntario del Cuerpo de Paz en los años setenta, Bill Brands ha trabajado como servidor público. Después de 26 años de servicio con USAID, Bill se jubila, y aunque él preferiría salir sin elogios, merece nuestro reconocimiento. Bill pasó la mayor parte de su carrera en África y en América Latina. Bajo su liderazgo, miles de personas recibieron la ayuda que necesitaban para mejorar su vida. Él ha sido un aliado clave para la Misión, para mí, y para Guatemala. Pido un gran aplauso para este servidor humilde y amigo querido. Bill, te echaremos de menos.

Pensando en lo que diría hoy, me di cuenta de que la ciudad de Chicago y la república de Guatemala tienen mucho en común. Con edificios famosos y su propio estilo arquitectónico, Chicago entiende la necesidad de cambiar y fortalecer las estructuras antiguas.

Durante el año pasado Guatemala demostró su compromiso para reconstruir y fortalecer sus instituciones democráticas. Chicago, al igual que Guatemala, tiene una historia con momentos de orgullo y otros de vergüenza. En 1871 Chicago fue devastada por un incendio. La ciudad trabajó rápido para reconstruir y atender las necesidades de sus ciudadanos.

Con la tragedia del año pasado en El Cambray II, Guatemala tuvo que reevaluarse para prevenir tragedias evitables.

Los ciudadanos tienen que poder confiar que su gobierno siempre se encargará de sus necesidades.

En 1968 otro evento devastó a Chicago, cuando la ciudad acogió a la Convención Nacional del Partido Demócrata. En una época de frustración con el gobierno, la gente se reunió para declarar “ya basta de este gobierno”. Los manifestantes expresaron su falta de fe en el gobierno y sus gobernantes.

La policía de Chicago y los manifestantes utilizaron violencia uno contra el otro.

El evento avergonzó a la ciudad y sorprendió a todo el país.

El año pasado los guatemaltecos también expresaron su falta de fe en sus gobernantes. Las manifestaciones podrían haberse tornado violentas, pero aún en un ambiente de tensión y emoción, ningún grupo usó la violencia.

De manera pacífica, los guatemaltecos expresaron su deseo de romper con un estilo de gobernar corrupto, que sólo beneficiaba a pocos a costa de muchos. Frente al mundo entero, los guatemaltecos y la policía nacional se trataron con respeto mutuo.

Los guatemaltecos ya no creen en el sistema corrupto del pasado que afecta de manera negativa a todos, y que ha mantenido débil a su país.

Ya saben que es posible reconstruir y desmantelar las instituciones corruptas; luchando así contra un viejo sistema que beneficia a pocos y perjudica a muchos.

En su historia, Chicago tuvo que reconstruir física y emocionalmente.

El último año fue un año de reconstrucción física y emocional en Guatemala.

En momentos de conflicto y cambio, el esfuerzo entre el gobierno, la ciudadanía y los empresarios ayudará a producir soluciones para mejorar el país.

Yo veo esfuerzos sinceros y valientes para mejorar a Guatemala. El panorama de Guatemala está evolucionando, gracias a la gente, mucha de ella joven, que se empeña en regenerar a Guatemala.

La responsabilidad de mejorar Guatemala es de los guatemaltecos, pero ellos no están solos.

La Estrategia de Relación de los Estados Unidos con Centroamérica complementa el compromiso que Guatemala, Honduras y El Salvador plasmaron en su Plan Alianza para la Prosperidad.

Tanto la estrategia como el plan se enfocan en aumentar la prosperidad, fomentar la buena gobernanza y mejorar la seguridad de la región.

Ustedes me conocen a mí y a mi equipo.

No somos personas que observamos con brazos cruzados cuando es posible participar y ayudar a mejorar y fortalecer a Guatemala. La comunidad internacional también está muy involucrada en apoyar a las instituciones del gobierno.

Por ejemplo, Suiza, Noruega, Finlandia, España, Dinamarca, Los Países Bajos, Alemania, Italia, Canadá, Suecia, Irlanda, El Reino Unido, México, Chile, Colombia, Corea del Sur, Japón, la Unión Europea y el sistema de las Naciones Unidas. Pido disculpas si he omitido a alguna entidad.

Todos estos países junto con los Estados Unidos estamos apoyando a Guatemala de diferente manera, en todos los rincones del país, hombro a hombro con el gobierno.

Tenemos que apreciar los esfuerzos valientes de la CICIG, de Thelma Aldana y, sobre todo, el de todos los guatemaltecos!

Doy un agradecimiento especial al expresidente Maldonado, quien condujo al país por un momento de cambio extraordinario…

y al Presidente Morales, al Presidente del Congreso, Mario Taracena, y al Presidente del Organismo Judicial, Rafael Rojas, quienes están trabajando con responsabilidad compartida para guiar a Guatemala hacia un futuro mejor.

Chicago no le tiene miedo a los cambios, y ahora veo que Guatemala tampoco.

Ahora deseo expresar mi aprecio a todos aquellos que ayudaron para que esta actividad sea divertida y exitosa.

Una celebración de Chicago no estaría completa sin la música de los blues:

Gracias a “Special 20s” por añadir un toque esencial a nuestra fiesta.

También agradezco a todas las empresas donantes que apoyan nuestra celebración de hoy.

Gracias a todos por venir.

¡Feliz día de la Independencia!