Declaración del Presidente Trump sobre el ataque armado en Las Vegas, Nevada

La Casa Blanca

Oficina del Secretario de Prensa

2 de octubre de 2017

Salón Diplomático

EL PRESIDENTE: Compatriotas estadounidenses, hoy nos une la tristeza, la conmoción y el dolor. Anoche, un hombre armado disparó contra una multitud durante un concierto de música country en Las Vegas, Nevada. Asesinó brutalmente a más de 50 personas e hirió a varios cientos más. Fue un acto de maldad absoluta.

El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional están trabajando en estrecha colaboración con las autoridades locales para asistirlas en la investigación, y nos transmitirán información actualizada sobre la investigación y los avances que haya.

Quisiera agradecer al Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas y a todos los socorristas por sus valerosos esfuerzos, y por ayudar a salvar las vidas de tantas personas. Actuaron con una celeridad milagrosa y consiguieron impedir que se perdieran más vidas. Haber encontrado tan rápidamente al tirador luego de que se efectuaran los primeros disparos es algo por lo que siempre estaremos agradecidos. Muestra en qué consiste el verdadero profesionalismo.

Cientos de nuestros conciudadanos están ahora de luto por la súbita muerte de un ser querido: un padre, un hijo, un hermano o una hermana. Su dolor es indescriptible. Su pérdida es inimaginable. A las familias de las víctimas quiero decirles lo siguiente: estamos orando por ustedes y estamos aquí para ustedes, y pedimos a Dios que nos ayude a acompañarlos en este momento de oscuridad.

Las Sagradas Escrituras nos enseñan que “Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu”. Intentamos encontrar consuelo en esas palabras, pues sabemos que Dios vive en los corazones de quienes sufren. Oramos por la pronta y plena recuperación de los heridos que actualmente se están recuperando en hospitales, y nos comprometemos a darles nuestro apoyo en lo sucesivo.

He dado instrucciones de que nuestra honorable bandera permanezca hoy a media asta, en memoria de los caídos.

Viajaré a Las Vegas el miércoles para reunirme con autoridades de aplicación de la ley, socorristas y familiares de víctimas.

En momentos de tragedia y espanto, Estados Unidos se une como una nación, tal como siempre lo ha hecho. Apelamos a los lazos que nos unen: nuestra fe, nuestras familias y nuestros valores comunes. Apelamos a los lazos de ciudadanía, a los lazos comunitarios y al consuelo de nuestra humanidad común.

Nuestra unidad no podrá ser destruida por el mal. La violencia no podrá romper nuestros lazos.  Y aunque nos sentimos encolerizados ante el homicidio absurdo de nuestros conciudadanos, lo que nos define hoy es nuestro amor, y así será por siempre.

En épocas como esta, sé que intentamos encontrar algún sentido en medio del caos, algún tipo de luz en la oscuridad. Las respuestas no se encuentran fácilmente. Pero nos reconforta saber que incluso la oscuridad más profunda puede iluminarse con una llama, y que aun la desolación más honda puede atenuarse con un solo rayo de esperanza.

Melania y yo oramos por cada uno de los ciudadanos que han resultado heridos, lastimados o que perdieron a sus seres queridos en este gravísimo y nefasto atentado. Oramos para que la nación entera encuentre paz y unidad. Y oramos por que llegue el día en que el mal sea erradicado y los inocentes estén seguros ante el odio y el miedo.

Dios bendiga el alma de las personas que han perdido la vida. Que Dios nos bendiga con la posibilidad de sanación. Y que Dios dé a las familias en duelo la fortaleza que necesitan para seguir adelante.

Muchas gracias. Que Dios bendiga a los Estados Unidos. Gracia

FIN      10:55 a.m. hora de verano del Este

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.