No importa lo que los “Coyotes” le prometan, la frontera de los Estados Unidos está cerrada a los ingresos ilegales.

Por Luis E. Arreaga, Embajador de Estados Unidos en Guatemala

Los Estados Unidos sigue sufriendo una crisis humanitaria en su frontera sur y el Presidente Trump está tomando medidas enérgicas para hacerle frente.    Bajo el liderazgo del Presidente, los Estados Unidos han reforzado la frontera y están aplicando sus leyes de migración, incluyendo medidas para evitar el abuso de su sistema de asilo.  Como dijo el Presidente el 18 de septiembre, durante su visita a la frontera suroeste de EE.UU., «nadie entrará a menos que venga legalmente».

Entonces, ¿Qué ha cambiado y qué necesitan saber los guatemaltecos antes de considerar la posibilidad de emprender un viaje peligroso, caro e inútil al norte?

En primer lugar, Estados Unidos está reforzando la barrera física a lo largo de la frontera suroeste.  Con esas mejoras, cruzar ilegalmente a los Estados Unidos es cada vez más difícil y quien lo intenta es arrestado y deportado.   El año pasado, los Estados Unidos detuvo a más de 800,000 personas en la frontera y deportaron a más de 250,000.  Entrar ilegalmente a los Estados Unidos nunca ha sido tan difícil, y si usted lo intenta será detenido y deportado.

En segundo lugar, los Estados Unidos ha cerrado el vacío legal que permitió a los inmigrantes abusar del sistema de asilo para permanecer en los Estados Unidos.  Ahora, para ser elegible para solicitar asilo en los Estados Unidos, los solicitantes deben haber solicitado asilo previamente en el primer país que cruzaron durante su viaje y que este país les haya negado ese asilo.   Esto significa que cualquier guatemalteco que quiera solicitar asilo en los Estados Unidos, primero debe solicitar asilo en México y que México le niegue el asilo. Además, cualquier inmigrante que es elegible para solicitar asilo en los Estados Unidos debe esperar en México durante sus procedimientos judiciales de inmigración de Estados Unidos.  Ya no se puede reclamar asilo para entrar a los Estados Unidos.  Si intenta hacerlo, usted será deportado o enviado a México a esperar, a menudo durante más de un año, para que oigan su caso.

Por último, incluso si entra ilegalmente a los Estados Unidos, no hay ninguna garantía de que podrá permanecer allí.  Estados Unidos está trabajando activamente para deportar a los inmigrantes indocumentados que están en el país, como hemos visto en las últimas actividades de aplicación de la ley en lugares de trabajo, que se llevó a cabo en el estado de Mississippi en agosto de este año.  Tan sólo en este año, los Estados Unidos deportó a más de 44,000 guatemaltecos de regreso a su país natal.

Cuando los “coyotes” afirman que le pueden facilitar la entrada legal a los Estados Unidos están mintiendo, no importa lo que le prometan.  La conclusión es que la frontera de los Estados Unidos está cerrada a los ingresos ilegales.  Nunca ha habido un peor momento para intentar emigrar ilegalmente a los Estados Unidos.