Subsecretario de Estado John J. Sullivan en la Conferencia Ministerial sobre el Antiterrorismo en el Hemisferio Occidental

Departamento de Estado de los Estados Unidos
Oficina de la Portavoz

11 de diciembre de 2018
Loy Henderson Auditorium
Washington, D.C.

SUBSECRETARIO SULLIVAN: Muchas gracias. Buenos días a todos. Gracias, Nathan, por esa amable presentación. Me complace darles la bienvenida a todos, estimados ministros, colegas e invitados, a esta importante discusión sobre el antiterrorismo en el hemisferio occidental. Me gustaría comenzar, como dijo Nathan, dándoles las gracias a todos por hacer lo que en muchos casos ha sido un viaje largo a Washington, D.C. para esta reunión.

Cuando pensamos en el terrorismo transnacional, muchos se imaginan inmediatamente a familias sufriendo tras un ataque a gran escala contra civiles al otro lado del mundo, o banderas negras del ISIS ondeando en la última zona de resistencia del grupo en Siria. Pero el terrorismo transnacional representa una amenaza inmediata para nosotros aquí en el Hemisferio Occidental. Aunque el centro de gravedad percibido parece lejano, grupos como ISIS, Al Qaida, el Hezbollah libanés operan donde pueden encontrar reclutas, recaudar apoyo, operar sin control y dedicarse a sus agendas terroristas.

Mantener a salvo a nuestros ciudadanos requiere vigilancia constante y recursos adecuados. Si bien nuestros países se encuentran a miles de kilómetros de Siria e Irak, sabemos que ha habido muchos intentos de atentados terroristas, varios se han prevenido por poco y desafortunadamente algunos se han llevado a cabo.

Nuestros militares trabajan juntos para combatir el terrorismo en el campo de batalla, pero como Vicesecretario de Estado, veo todos los días cómo todas las partes de nuestro gobierno y las suyas contribuyen a combatir el terrorismo en el extranjero y aquí en el país. Desde el 11 de septiembre de 2001, si hemos aprendido algo es la lección dura y valiosa de que la única forma de derrotar estos perversos planes terroristas es que nuestras agencias de seguridad fronteriza, policía, inteligencia y finanzas puedan coordinarse y colaborar a todos los niveles.

Cada una de sus delegaciones ha viajado aquí hoy porque reconoce, como nosotros, que las amenazas terroristas globales están evolucionando cada día, que nuestros gobiernos tienen experiencias e información vitales para compartir entre sí, y que la única manera de contrarrestar los serios desafíos que permanecen es trabajar juntos. Los grupos terroristas y los individuos que se radicalizan están aprendiendo y adaptándose constantemente para planificar operaciones más complejas, fluidas y descentralizadas, lo que hace que sean aún más difíciles de detectar y desbaratar. Los terroristas parecen explotar las brechas de políticas y recursos dentro y fuera de nuestras fronteras. Toda falta de coordinación interinstitucional dentro de los gobiernos y entre ellos contribuye directamente a la capacidad de los terroristas para explotar cualquier fisura.

ISIS y Al Qaida transmiten su visión global en voz alta. Incluso cuando ISIS se aferra a su último territorio en Siria, es a través de sus videos y mensajes públicos cuidadosamente calibrados que pueden continuar reafirmando una lucha mundial más larga. A través de estos mensajes, ISIS continúa buscando mujeres y hombres en todo el mundo, a quienes puedan radicalizar e inspirar para aceptar la causa y llevarla a cabo donde sea posible. A diferencia de las atrevidas campañas públicas de ISIS, otros grupos terroristas suelen ser más discretos sobre sus operaciones mundiales. Pero no nos engañan. Estas organizaciones siguen siendo igual de peligrosas y estando igual de cercanas.

Una de esas organizaciones es la Hezbollah libanesa, que, a pesar de su nombre, opera dentro de muchas de nuestras fronteras y lejos del Oriente Medio. En 1994, Hezbollah mató a 95 personas e hirió a cientos más en Buenos Aires cuando atacó a la Asociación Mutual Israelita Argentina, solo dos años después de haber atacado allí la embajada israelí.

Estamos agradecidos de que los ataques a esa escala hayan sido prevenidos desde entonces, pero varios de sus gobiernos aún enfrentan los planes de Hezbollah de manera regular. En este mes de septiembre, Brasil arrestó a un financiero de Hezbollah en la zona de la triple frontera cerca de Paraguay y Argentina. En 2016, Paraguay arrestó a otro agente de Hezbollah que estaba sacando de contrabando 39 kilos de cocaína, a quienes nosotros en Estados Unidos procesamos en Miami.

Hezbollah también ha puesto a Estados Unidos en su punto de mira. En junio de 2017, el FBI arrestó a dos agentes de Hezbollah en Estados Unidos, uno en Nueva York y otro en Michigan. El agente con sede en Nueva York estaba vigilando las instalaciones militares y policiales de allí, mientras que el operativo con sede en Detroit vigilaba los objetivos estadounidenses e israelíes en Panamá y en el Canal de Panamá.

Cada uno de nuestros gobiernos ha progresado en garantizar que nuestras políticas de antiterrorismo sean más ágiles y efectivas para seguir el ritmo de la creciente amenaza terrorista, incluso reduciendo la cantidad de brechas que los terroristas podrían tratar de explotar. Argentina ha trabajado en la reforma de las leyes penales para procesar mejor a los terroristas. Trinidad y Tobago ha establecido un grupo de trabajo interinstitucional para recopilar información relacionada con el terrorismo que se pueda utilizar como prueba en los tribunales.

La política de Estados Unidos también continúa mejorando y adaptándose. En octubre, el Presidente Trump lanzó nuestra nueva Estrategia Antiterrorista, la primera nueva estrategia nacional antiterrorista para este país desde 2011. Prescribe un enfoque integral y coordinado para hacer frente a todas las facetas del poder estadounidense contra las amenazas terroristas. Moderniza e integra nuestras herramientas antiterroristas y pone un nuevo énfasis en las capacidades no militares.

Por diseño, la estrategia no tiene un enfoque geográfico. Esto se debe a que las amenazas más graves son las transnacionales, las cuales abarcan las fronteras de todo el mundo. Tampoco se centra solo en uno o dos grupos, sino en toda la gama de amenazas terroristas, incluidos los grupos respaldados por Irán.

Como dijo el Presidente, nuestra política de “América Primero” para defender a nuestro país no significa Estados Unidos solo. Buscamos continuar liderando la lucha contra grupos como ISIS y Al Qaeda y el Hezbollah libanés, pero también estamos pidiendo a nuestros aliados y colaboradores que se unan a nosotros en esa lucha y que también hagan más.

Nuestra seguridad depende de trabajar con todos ustedes en seguridad, mientras continuamos mejorando la nuestra. Debemos aprender unos de otros para desarrollar nuestras herramientas y políticas, y para ser más rápidos y más inteligentes que aquellos que desean perjudicarnos. Proteger a nuestros propios países significa proteger a toda la región. Debemos hacer cada uno nuestra parte y trabajar juntos para defender a nuestros ciudadanos, nuestros países y los valores que apreciamos.

Me alienta que ya estamos explorando oportunidades para cooperar, ya sea a través de la membresía de la Coalición Mundial para la Derrota del ISIS o del organismo de estilo regional del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica, trabajando dentro del Comité Interamericano contra el Terrorismo de la Organización de los Estados Americanos, implementando la estrategia antiterrorista de la Comunidad del Caribe o cumplimiento con las obligaciones del Consejo de Seguridad de la ONU dirigidas contra combatientes terroristas extranjeros y financieros del terrorismo.

Y algunos de ustedes han hecho aún más. El año pasado trabajamos con Argentina para acoger a sus vecinos brasileños y paraguayos en un taller para profesionales con el fin de discutir los problemas de terrorismo que enfrenta la región de la triple frontera. Asimismo, Brasil acogió el año pasado la capacitación del Comité Interamericano contra el Terrorismo para promover diálogos sobre el uso ilegal y terrorista de Internet.

Sin embargo, esta lucha contra el terrorismo de hoy no se trata solo de los gobiernos. Para contrarrestar eficazmente las amenazas terroristas, debemos considerar la colaboración a través de una gama más amplia de actores, incluidos la sociedad civil y los líderes comunitarios, el sector privado y las personalidades religiosas. Todos tenemos recursos, experiencias, relaciones y capacidades únicas que, si nos escuchamos unos a otros, pueden ayudarnos a desarrollar una política antiterrorista más fuerte, más innovadora y más sostenible.

Su participación hoy aquí refuerza que sus gobiernos no solo reconocen las grandes amenazas actuales que enfrentan nuestros países y nuestra región, sino que también cuentan con una valiosa experiencia en la lucha contra los terroristas y en la responsabilización de los conspiradores y simpatizantes. Espero que escuchemos de cada uno de ustedes sobre dónde han tenido éxito y sobre dónde creen que podemos avanzar más juntos.

Hoy tenemos la oportunidad de priorizar la cooperación y mirar a través de las líneas ministeriales y a través de las fronteras nacionales en busca de nuevas ideas y nuevas formas para mejorar nuestros esfuerzos existentes para que sean lo más eficaces posible. Estamos ansiosos por aprender hoy de ustedes y seguir aprendiendo de ustedes en el futuro para que sus países y nuestro país, y el Hemisferio Occidental que llamamos nuestro hogar, se vuelvan más seguros.

Gracias nuevamente por unirse a nosotros en la discusión de hoy, y estoy deseando hablar con todos ustedes. Gracias. (Aplausos.)

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Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.